Andaba últimamente con intenciones de comentar un film gótico, en la línea de los grandes relatos de Ambrose Pierce, Arthur Machen, M.R. James,...; relatos con sabios, científicos, arqueólogos, viejas casonas, ritos paganos, fantasmas, brujas y muerte. Con horror y misterio, con escepticismo y credulidad, superstición e investigación. Concretamente, iba a referirme a la gran adaptación de "Otra vuelta de tuerca", de Henry James, que es The Innocents (Suspense) de J. Clayton, con una soberbia Deborah Kerr y muchas ideas fusiladas malamente por "Los Otros"...Las circunstancias, sin embargo, han hecho que acabe con un film, igualmente de horror gótico, pero más mediterráneo. Operazione Paura, también conocida como Curse of the Dead; Curse of the Living Dead; Don´t Walk in the Park; Kill, Baby, Kill; u Operation Fear, sigue en ese sentido el "manual" al uso. Tenemos brujería, muertes, fantasmas, una vieja mansión llena de telarañas, una cripta, algún pasadizo y un pueblecito con aldeanos. Y, junto a estos elementos, una historia en principio convencional: en un pueblecito empiezan a sucederse una serie de muertes extrañas en las que el común denominador es la presencia de una niñita de cabellos dorados, su "angelical" risa y un sobrenatural repicar de campanas.
Pero a pesar de los tópicos del guión, con la típica investigación de un doctor y un comisario que no creen en las supersticiones y la aparición de una bella y exuberante actriz, Erika Blanc, que condicionaría la aparición en el título de la palabra "operación" por causas comerciales, Mario Bava supone un paso más pese al empleo excesivo del zoom (a pesar de tener en muchos casos una función narrativa) y una extraña banda sonora.
Ya en una de las primeras escenas, partiendo de una tópica llegada en coche de caballos con advertencia del cochero incluida, un pequeño barrido acaba en un contrapicado del protagonista, que lo sitúa visualmente por encima de esas supercherías. Pero junto a esto y a numerosos barridos, en algún caso de casi 360º, picados y travellings (destaca uno en el que combina en un único travelling la primera y la tercera persona, es decir, de un travelling subjetivo, pasa a un plano objetivo), hay también juegos "voyeurísticos" y varias escenas en las que la imagen aparece encuadrada dentro de elementos arquitectónicos oprimiendo, de alguna manera, el ambiente.
A ello hay que añadir el cromatismo, ciertos leit-motivs visuales como la mano de la niña que se arrastra plasma en las ventanas o la sobrenatural pelota fluorescente que la acompaña de manera habitual. And last but not least las dislocaciones/distorsiones temporales e, incluso, paradojas espacio-temporales (el protagonista sale corriendo de una habitación, para a continuación entrar por el otro lado en un bucle continuo y acaba persiguiéndose a sí mismo), una de las cuales acaba siendo calcada por Lynch en "Twin Peaks". Pero no es el único director en el que se evidencia la influencia de este film, también algunas escenas de "Al Final de la Escalera" (P. Medak), de "La Última Tentación de Cristo" (M. Scorsese) o el capítulo de Fellini de "Historias Extraordinarias" están presentes aquí, por no hablar de otras numerosas películas de fantasmas, como las "orientales con niño/a muerto... Por cierto, como curiosidad y ejemplo de las coincidencias de las que la vida está llena, en un par de escenas aparece una escalera en espiral muy semejante a la que utilizamos para ilustrar el post anterior
Se trata, en definitiva, de un tradicional cuento gótico del que se apropia Bava a través de su estilo convirtiéndolo en algunos momentos en un hipnótico sueño o, mejor aún, en una pesadilla de poderosas imágenes.
Pero a pesar de los tópicos del guión, con la típica investigación de un doctor y un comisario que no creen en las supersticiones y la aparición de una bella y exuberante actriz, Erika Blanc, que condicionaría la aparición en el título de la palabra "operación" por causas comerciales, Mario Bava supone un paso más pese al empleo excesivo del zoom (a pesar de tener en muchos casos una función narrativa) y una extraña banda sonora.
Ya en una de las primeras escenas, partiendo de una tópica llegada en coche de caballos con advertencia del cochero incluida, un pequeño barrido acaba en un contrapicado del protagonista, que lo sitúa visualmente por encima de esas supercherías. Pero junto a esto y a numerosos barridos, en algún caso de casi 360º, picados y travellings (destaca uno en el que combina en un único travelling la primera y la tercera persona, es decir, de un travelling subjetivo, pasa a un plano objetivo), hay también juegos "voyeurísticos" y varias escenas en las que la imagen aparece encuadrada dentro de elementos arquitectónicos oprimiendo, de alguna manera, el ambiente.
A ello hay que añadir el cromatismo, ciertos leit-motivs visuales como la mano de la niña que se arrastra plasma en las ventanas o la sobrenatural pelota fluorescente que la acompaña de manera habitual. And last but not least las dislocaciones/distorsiones temporales e, incluso, paradojas espacio-temporales (el protagonista sale corriendo de una habitación, para a continuación entrar por el otro lado en un bucle continuo y acaba persiguiéndose a sí mismo), una de las cuales acaba siendo calcada por Lynch en "Twin Peaks". Pero no es el único director en el que se evidencia la influencia de este film, también algunas escenas de "Al Final de la Escalera" (P. Medak), de "La Última Tentación de Cristo" (M. Scorsese) o el capítulo de Fellini de "Historias Extraordinarias" están presentes aquí, por no hablar de otras numerosas películas de fantasmas, como las "orientales con niño/a muerto... Por cierto, como curiosidad y ejemplo de las coincidencias de las que la vida está llena, en un par de escenas aparece una escalera en espiral muy semejante a la que utilizamos para ilustrar el post anterior
Se trata, en definitiva, de un tradicional cuento gótico del que se apropia Bava a través de su estilo convirtiéndolo en algunos momentos en un hipnótico sueño o, mejor aún, en una pesadilla de poderosas imágenes.



